Viajar solo es una forma de escucharse.
Estas imágenes nacen del encuentro entre la persona y la ciudad, de los momentos tranquilos en los que no hace falta posar ni interpretar un papel.
Mi fotografía busca retratar quién eres en ese instante del camino, capturando emociones reales y una atmósfera íntima que convierte cada imagen en memoria.