Entre las calles estrechas y empedradas del Barrio Gótico, cada paso se vuelve una pausa.
Esta sesión de ligera inspiración nupcial captura la suavidad de los gestos, la luz que se filtra entre los edificios y la calma de un paseo pensado solo para sentirse presente.
Las imágenes hablan de intimidad y serenidad: no de grandes gestos, sino de momentos sencillos, compartidos con calma y fotografiados para ser recordados siempre.