En Tibidabo, el recorrido importa tanto como la llegada.
Esta sesión acompaña a una pareja joven llegada desde Estados Unidos, caminando, riendo y corriendo juntos entre la luz y el paisaje.
Las imágenes nacen del movimiento y de la complicidad natural, capturando gestos espontáneos y momentos reales. No se trata solo del destino, sino de la experiencia compartida: avanzar juntos, con ligereza y alegría, hasta la cima.